PRINCIPIOS IDEOLÓGICOS BÁSICOS

4. “PORQUE LO PÚBLICO ES PÚBLICO” EL VERDADERO SENTIDO DE LA ACCIÓN POLÍTICA Y EL EJERCICIO DEL PODER

El generalizado y recurrente tema de la corrupción, en su esencia no es otra cosa que el uso del Estado, no solo sus recursos, sino sobre todo sus facultades, para ponerlos al servicio de lo privado o grupal. En nuestro país como en muchísimos países del mundo, las decisiones de las instancias superiores del Estado, inclusive de las propias leyes, no están dirigidas al interés de la comunidad, sino por lo regular, al uso de las facultades normativas, reguladoras y coercitivas del Estado y sus Instancias decisorias a favor de intereses parciales, ya de carácter empresarial, gremial, sindical, en oposición a los intereses de la Nación, considerada en su conjunto. Es decir el Estado pasa a estar privatizado v al servicio de fracciones hegemónicas de la población.

La política y los partidos que son instrumentos básicos de participación democrática, en la realidad resultan tener como meta fundamental el reparto del botín y desde el humilde ciudadano de un barrio que hace un comité político en su casa con la pretensión de obtener una prebenda de quienes piensa que podrían ganar las elecciones, hasta las grandes organizaciones políticas nacionales y sus dirigencias que venden o truecan sus decisiones, sentencias, normas legislativas, contratos públicos, privatizaciones y concesiones amañadas, decretos, reglamentos y la conducción misma del Estado, mediante acciones u omisiones puestas al servicio de intereses parciales, como el fraude aduanero, el saqueo bancario, o el traslado de las quiebras reales o fraudulentas del sector privado, al Estado a cambio de dinero o poder político, constituyen la gigantesca trama de la corrupción, que refuerza y acentúa la concentración de la riqueza, frente a la miseria y exclusión de la generalidad de la gente y sus comunidades.